La noticia de que Emirü'l-Kebir Yelboğa fue asesinado junto con dos cautivos provenientes de la tierra de Egipto el día doce de Rabīʿ al-Ākhir, un miércoles, llegó a Damasco en la noche del diecisiete, un lunes. Sus esclavos se le habían amotinado y lo mataron ese mismo día. Debido a esto, el orden estatal se alteró; muchos comandantes, incluyendo algunos que dirigían a mil soldados y varios oficiales de la tabīlhāna (banda militar), fueron arrestados, y los asuntos se volvieron confusos con condiciones difíciles y adversas prevaleciendo. Finalmente, el Emir Sayf al-Dīn Taydmīr al-Nizāmī asumió la carga de este asunto, fortaleciendo así el bando del sultán y restaurando el orden. La mayoría de los emires en Egipto se alegraron por este acontecimiento. El vicario del sultán también llegó desde Beirut a Damasco. Ordenó que se tocaran los tambores de la buena nueva. La ciudad fue adornada. Los francos encarcelados en la fortaleza de Mansura fueron liberados. Sin embargo, la gente no prestó mucha atención a esto.
Esta es la última información histórica que he encontrado. La alabanza es solo para Allah. Que las bendiciones y la paz de Allah sean con nuestro Profeta Muḥammad, su familia y sus Compañeros.

