Su kunyah era Abū Riḍā. Se hizo famoso como Ibn Zarīf. Era un poeta refinado. Uno de sus poemas es el siguiente:
“Oh vosotros que recitáis poesía, os he dado consejo. Solo considero sabio al hombre que da consejo. El tiempo se ha llevado a grandes personalidades. Hay asuntos en esto que requerirían una larga exposición clara (bayān) para explicar. ¿Es acaso de la persona que marca la avaricia en su nafs (el ego / alma inferior)?
Vosotros buscáis provisiones.
Alabáis rostros sumamente feos,
Con belleza y elegancia.
Por esto, estáis privados de vuestro sustento.
Porque mentís en la alabanza.
Mantened firmes vuestras rimas.
No veo a ninguno de vosotros que haya tenido éxito en las rimas.
Si dudáis de lo que digo,
Entonces refutadme con un pareado sabio.”

