Estos eran diez hombres que acudieron al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) en el mes de Shaʿbān del décimo año de la Hégira. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) les preguntó sobre la situación de su ídolo llamado Amini Anes. Ellos respondieron:
– Poseemos algo mejor que eso. Si regresamos, lo destruiremos, dijeron. Aprendieron el Corán y la sunna. Cuando volvieron a su tierra, destruyeron su ídolo. Consideraron lícito lo que Allah había hecho lícito, e ilícito lo que Él había hecho ilícito.

