Historia del Islam · julio 1, 2026

El año seiscientos ochenta y seis de la Hégira

A comienzos del mes de muharram de este año, los soldados, bajo el mando del lugarteniente de Damasco, Husam ad-Din Laçin, partieron para sitiar las fortalezas de Sahyon y Barziye. El emir Sayf ad-Din Sungur al-Ashqar se …

A comienzos del mes de muharram de este año, los soldados, bajo el mando del lugarteniente de Damasco, Husam ad-Din Laçin, partieron para sitiar las fortalezas de Sahyon y Barziye. El emir Sayf ad-Din Sungur al-Ashqar se les opuso. Lidiaron con él. Intensificaron el asedio. Finalmente, lo hicieron bajar de la fortaleza. Él entregó el país a ellos y entró al servicio del sultán Malik Mansur. Cuando fue a verlo, el sultán lo recibió con respeto y generosidad. Le concedió el mando de mil jinetes. Desde entonces, fue un comandante respetado en el estado de Mansuriyya y así terminó esta situación.

A mediados del mes de muharram de este año, el cadí Yalal ad-Din al-Hanafī comenzó a ejercer la judicatura en nombre de su padre Husam ad-Din ar-Razī.

Asimismo, el día trece del mes de rabi' al-awwal de este año, el cadí Shihab ad-Din b. Muhammad b. Cadí Shams ad-Din b. Jalil al-Hawī llegó de El Cairo a Damasco como cadilkudat (juez supremo) de Damasco. Al inicio del mes de rabi' al-akhir, el viernes, se leyó el decreto de su nombramiento. Continuó en la vicegobernación de Sharaf ad-Din al-Maqdisī. El día tres de shawwal, un domingo, el shaykh Safiyy ad-Din al-Hindī dio una lección en la madrasa Rawaniyya. En su lección estuvieron presentes los cadíes, el shaykh Taj ad-Din al-Fazarī, y personalidades como Alam ad-Din ad-Duwaydarī. Taqī ad-Din Abdurrahman b. Bint al-Aʿazz fue nombrado cadilkudat de El Cairo en lugar de Burhan ad-Din Khidr as-Sinjarī. Después de Ibn Hawf, ejerció este cargo durante un mes y así todos los cargos de cadí en la tierra de Egipto quedaron reunidos bajo la responsabilidad de Ibn Bint al-Aʿazz. Este suceso tuvo lugar a comienzos del mes de safar de este año.

En este año, Sayf ad-Din as-Samirī fue llamado de Damasco a Egipto para que se le comprara la cuarta parte del agua que había adquirido de la hija de Malik Ashraf Musa. Sin embargo, él les dijo que había consagrado (waqf) esta agua. Quien planteó este asunto fue Alam ad-Din ash-Shujaʿī. Él era una persona injusta. Malik Mansur lo había nombrado lugarteniente en la tierra de Egipto. Él, reuniendo riquezas, trató de acercarse a él. Nasir ad-Din Muhammad b. Abdurrahman al-Maqdisī expuso el asunto de que Samirī había comprado esta agua de la hija incapaz de Ashraf. Probó que la hija de Ashraf era una incapaz ante Zayn ad-Din b. Makhluf, una persona ignorante e injusta. Anuló completamente la transacción. Así, los ingresos de veinte años de agua, que ascendían a 200.000 dirhams, volvieron a Samirī. Le quitaron una parte de sus tierras en Zenbekiyya, valorada en 17.000 dinares, y lo dejaron pobre y solo en el país. Luego, probando que la hija de Malik Ashraf era capaz, compraron estas partes a ella al precio que quisieron. Después, llamaron uno a uno a los damascenos a Egipto para apoderarse de sus bienes. Porque habían oído (como una falacia) que quien cometía injusticia en Damasco no prosperaría, pero que en Egipto sí prosperaría y tendría una larga vida. Así, atrajeron a los damascenos a Egipto, la tierra de los faraones y de la injusticia, y allí les infligieron las injusticias que quisieron.

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