En el primer viernes de este año, falleció el gobernante de Egipto, el califa al-ʿĀḍid. Ṣalāḥ ad-Dīn ordenó que el segundo viernes en Egipto y las regiones dependientes se pronunciara la khutba (sermón del viernes) en nombre de los abasíes. Este fue un día magnífico y digno de verse. Cuando la noticia llegó a Malik Nūr ad-Dīn, él transmitió esta situación al califa a través de Ibn Abī Asrūn Shihāb ad-Dīn Abū'l-Maʿālī. Ante esta buena nueva, la ciudad de Bagdad se adornó. Los mercados se cerraron con llave. Se instalaron tiendas. Los musulmanes se regocijaron mucho. Porque en la tierra de Egipto, desde el año 359 de la hégira durante el tiempo del califa al-Muṭī al-ʿAbbāsī, es decir, desde que los fatimíes tomaron posesión de Egipto y lograron la supremacía allí, se había dejado de pronunciar la khutba en nombre de los abasíes, un período que duró 208 años.
Ibn al-Jawzī dijo: "Escribí un libro sobre este asunto titulado al-Naṣr ʿalā Miṣr (La Victoria sobre Egipto)."

