Historia del Islam · julio 1, 2026

El Quingentésimo Quincuagésimo Año de la Hégira

En este año, el califa fue a Dimuqāʿ y la puso bajo sitio. Los habitantes acudieron al califa y le pidieron que los abandonara y regresara, diciendo que bajo la presión de los dos ejércitos casi perdían la vida. El …

En este año, el califa fue a Dimuqāʿ y la puso bajo sitio. Los habitantes acudieron al califa y le pidieron que los abandonara y regresara, diciendo que bajo la presión de los dos ejércitos casi perdían la vida. El califa aceptó su petición y regresó. Tras un asedio de dos meses y medio, volvió a Bagdad. Luego fue con su ejército a Ḥilla y Kūfa. Sulaymānshāh le dijo: "Soy el heredero aparente del Sultán Sanjar; si me dejas aquí como gobernador, sería bueno. De lo contrario, seré como uno de los otros emires." Le hizo buenas promesas al califa. Llevaba las vainas de las espadas sobre su hombro delante del califa. Puso los asuntos en orden y fortaleció la administración. Saludó señalando con el dedo el martirio de Ḥadrat ʿAlī. Al hacerlo, parecía querer transmitir que temía a la familia de los Rānzī o creía que de esa tumba le vendría algún efecto, o que existía alguna otra circunstancia. Allah sabe mejor.