Historia del Islam · julio 1, 2026

El Año 451 de la Hégira

Al comienzo de este año, Bagdad seguía bajo el control de al-Basasiri. Allí se pronunciaba el khutbah en nombre del gobernante egipcio al-Fāṭimī. El califa abasí, por su parte, se encontraba en la ciudad de Hadisatü Ane. …

Al comienzo de este año, Bagdad seguía bajo el control de al-Basasiri. Allí se pronunciaba el khutbah en nombre del gobernante egipcio al-Fāṭimī. El califa abasí, por su parte, se encontraba en la ciudad de Hadisatü Ane. El día doce del mes de Ṣafar, lunes, al-Basasiri reunió en presencia del Qāḍī Abū ʿAbdallāh ad-Darniganī a un grupo de notables y dignatarios. Les tomó la bayʿah (juramento de fidelidad) en nombre del gobernante egipcio al-Mustanṣir al-Fāṭimī. Luego, junto con esta delegación, entró en el palacio del califato. Ordenó destruir la corona del palacio del califato. Se derribaron algunos balcones. Después le dijeron que esta acción causaría más daño que beneficio. Entonces desistió. Después de esto, fue a visitar el lugar del martirio de Kūfah. Tenía la intención de cruzar el río Jāfir para dirigirse a Ḥayr y cumplir un voto que había hecho allí. Luego ordenó que el cadáver de Ibn Maslama fuera trasladado cerca del Ḥarīm al-Ẓāhirī y arrojado al río Tigris.

El califa tenía alrededor de noventa años, y su madre, una mujer enferma que se escondía en algún lugar, escribió una carta a al-Basasiri expresando su pobreza, dificultad y necesidad, quejándose a él. Al-Basasiri envió funcionarios para traerla a Ḥarīm. Le asignó dos esclavas para su servicio. Le destinó diariamente doce naṭl de pan y cuatro rīṭl de carne como provisiones. (1 rīṭl = 460 gramos.)