Historia del Islam · julio 1, 2026

El año cuatrocientos veintidós de la Hégira

En el mes de Muharram de este año, el visir Fahrü'l-Mulk permitió a los Rafidíes realizar su fea bidʿa (innovación), su manifiesta desgracia. Les permitió guardar luto por Ḥusayn, lamentarse por él, colgar pañuelos sobre …

En el mes de Muharram de este año, el visir Fahrü'l-Mulk permitió a los Rafidíes realizar su fea bidʿa (innovación), su manifiesta desgracia. Les permitió guardar luto por Ḥusayn, lamentarse por él, colgar pañuelos sobre las tiendas, mantener las persianas cerradas desde la mañana hasta la noche, y que las mujeres lloraran por Ḥusayn, hijo de ʿAlī, con el cabello descubierto y dándose bofetadas en las mejillas, tal como en las costumbres de la Jahiliyya (ignorancia preislámica). Que Allah no le recompense con bien. Que oscurezca su rostro en el Día del Juicio, el día del castigo. En verdad, Allah es el Oyente de las súplicas.

En el mes de Rabīʿ al-Ākhir de este año, el califa Qādir Billāh ordenó la restauración y embellecimiento de la Mezquita al-Kuff en la región de Katīʿatu d-Dāqīq. La orden fue cumplida. La mezquita fue adornada con un gasto verdaderamente grande. "En verdad, a Allah pertenecemos y en verdad a Él regresaremos" (al-Baqara 2:156).