En este año, Malik Sharaf ad-Dawla llegó a Bagdad. El califa salió a recibirlo. Con él iban emires, qāḍīs (jueces), fuqahāʾ (juristas), visires y jefes. Cuando Sharaf ad-Dawla se acercó al califa, besó el suelo ante él. Repitió esto muchas veces. Allí esperaban todos los soldados, y a ambos lados la gente estaba alineada.
En este año, Yamin ad-Dawla Mahnūd b. Sabuktigin envió una carta al califa informando que había entrado nuevamente en la India, conquistado muchas ciudades allí, matado a muchos indios, que algunos gobernantes indios habían hecho acuerdos de paz con él, y que le habían presentado valiosos regalos. Entre los regalos había muchos elefantes, y también un pájaro con forma de paloma, que, si se colocaba cerca de una mesa donde se servían alimentos con veneno, hacía que los ojos lagrimearan. Entre los regalos también había una piedra, que, si se frotaba en un lugar, lograría el efecto deseado; si se aplicaba a heridas grandes, esas heridas se curaban y cerraban inmediatamente.
En este año, un grupo de personas de Irak emprendió el viaje de peregrinación. Sin embargo, cuando llegaron al camino hacia Damasco, regresaron debido a sus necesidades.

