En este año, el califa impuso el manto de investidura a Abu Temmara Muhammad b. Muhammad b. Ali az-Zaynabī y lo nombró naqīb (jefe de los descendientes de los abasíes) y también imam de la oración, cargo que había ocupado su padre.
En este año surgió un conflicto entre los soldados y Jalāl ad-Dawla. Se separaron unos de otros. Los soldados hicieron que se dejara de pronunciar la ḫutba (el sermón del viernes) en nombre de él y de Abu Kalijar. Sin embargo, más tarde permitieron nuevamente que se pronunciara la ḫutba en sus nombres.
Abū'l-Maʿālī b. ʿAbd ar-Raḥīm fue nombrado visir por Jalāl ad-Dawla. Junto con esto, Jalāl ad-Dawla reunió a muchas personas a su alrededor como miembros de su estado mayor. Entre sus colaboradores estaban Basāsirī, Dībās b. ʿAlī b. Mirsad y Qarwāš b. Muqallad. Se estableció en la orilla occidental de Bagdad. Finalmente, se apoderó de ese lugar por la fuerza. El delegado de Jalāl ad-Dawla, Abu Kalijar, y Jalāl ad-Dawla hicieron la paz ante el Qāḍī al-quḍāt (juez supremo) al-Māwardī. El hijo de Abu Kalijar, Abu Mansur, se casó con la hija de Jalāl ad-Dawla y le dio una dote de 50.000 dinares. Ambos estuvieron de acuerdo y formaron una alianza. Así, la situación del pueblo también mejoró.
En este año llovió en la región de Kumü's-Sulḥ. Junto con la lluvia, cayeron peces, cada uno de los cuales pesaba uno o dos ritl (1 ritl equivale a 460 gramos).
En este año, el gobernante de Egipto, en caso de que el califa abasí lo permitiera, envió dinero para la reparación de un cauce de río en Kufa. El califa reunió a los juristas y les preguntó si podía gastar ese dinero en la reparación del cauce. Ellos respondieron que era un botín de los musulmanes y que podía gastarse en beneficio de los musulmanes. Después de esto, el califa permitió que ese dinero se gastara en beneficio de los musulmanes.
En este año, en Bagdad, ladrones y carteristas se rebelaron. Abrieron la prisión en la orilla oriental de Bagdad y liberaron a algunos hombres de allí. Mataron a diecisiete miembros de las fuerzas de seguridad. Por ello, la fitna (discordia) se extendió gravemente por toda la ciudad.
Como surgieron conflictos en el país, en este año nadie pudo ir a la peregrinación (ḥajj) desde Irak ni desde Jorasán.

