En este año, Yazman, el gobernador de Tarsus, hizo pronunciar la jutba (sermón del viernes) en nombre de Humaraveyh. Informó que le había regalado una gran cantidad de oro y magníficos presentes.
En este año, una delegación de los hombres de Humaraveyh llegó a Bagdad.
En este año, Yusuf b. Yaʿqūb fue nombrado jefe del tribunal de maẓālim (tribunal de agravios) de Bagdad, y se anunció públicamente que cualquier persona que hubiera sufrido una injusticia—ya fuera su adversario el emir Nāṣir Li-Dīn Allāh al-Muwaffaq o cualquier otra persona—debía acudir a este tribunal. Yusuf b. Yaʿqūb trató a la gente con amabilidad y mostró una determinación sin precedentes.
En este año, el emir del ḥajj (peregrinación), cuyo nombre ya se había mencionado en años anteriores, condujo a la gente en la realización del ḥajj.
En este año, entre las personalidades destacadas, fallecieron Ibrāhīm b. Sarā, Isḥāq b. Abī’l-ʿAynayn y Abū Isḥāq al-Kūfī—quien sucedió a Ibn Samāʿa como cadí (qāḍī) de Bagdad. Esta persona había escuchado hadices de Muʿallā b. ʿUbayd y de otros, y de él habían escuchado hadices Ibn Abī’d-Dunyā y otros. Al momento de su muerte tenía noventa y tres años. Fue un transmisor fiable (thiqa), virtuoso, piadoso y recto.

