En este año, el califa Muttaki regresó a Bagdad. Fue depuesto del califato y le fue cegada la vista con una aguja candente.
Mientras el califa residía en Mosul, envió un mensaje a Iḥshīd Muḥammad b. Ṭuġāch, soberano de Egipto y de las tierras de Siria, ordenándole que se presentara ante él. Iḥshīd Muḥammad b. Ṭuġāch acudió a él a mediados del mes de muḥarram de ese año. Le mostró un respeto extremo. Se comportaba ante él como un esclavo. Cuando el califa montaba su cabalgadura, él caminaba a pie junto al califa. Luego propuso al califa que lo acompañara a Egipto o que residiera en Siria. Ojalá hubiera aceptado esta propuesta, pero lamentablemente el califa no la aceptó. Entonces le aconsejó que permaneciera en Mosul y que no fuera junto a Tūzūn. Le advirtió para que no cayera en los engaños y trampas de Tūzūn. Sin embargo, el califa tampoco aceptó esta advertencia. Después, su visir Abū Ḥusayn b. Muqlah le hizo la misma propuesta, pero tampoco escuchó su consejo.
Ibn Ṭuġāch ofreció al califa numerosos y valiosos regalos. Del mismo modo, entregó regalos a los emires y visires. Luego regresó a su país. Al pasar por Alepo, el gobernador de Alepo, Abū ʿAbdillāh b. Saʿīd b. Ḥamdān, salió de la ciudad y se retiró a un lado. Ibn Muqātil se encontraba allí. Hasta su regreso, Iḥshīd lo había dejado como su representante en Egipto.
En cuanto al califa, salió de Raqqa y fue a Bagdad por el río Tigris. Envió un mensaje a Tūzūn para saber si seguía fiel a su juramento. Este renovó y confirmó su juramento. Cuando se acercó a Bagdad, Tūzūn salió a recibirlo con sus soldados. En cuanto vio al califa, se inclinó ante él y besó el suelo, mostrando así que era fiel a su juramento. Lo llevó consigo. Sin embargo, después de esto, neutralizó a los grandes emires que acompañaban al califa y ordenó que le cegaran los ojos con una aguja candente. Le fue cegada la vista. Cuando le cegaban, el califa lanzó un grito tan fuerte que las mujeres de su harén lo oyeron. Comenzaron a gritar y a llorar en voz alta. Tūzūn ordenó que se tocaran los debdebe (instrumentos ruidosos como tambores) para que las mujeres del harén no oyeran el grito del califa. Después de esto, regresó apresuradamente a Bagdad y prestó juramento de fidelidad a Mustakfī.
Muttaki ejerció el califato durante tres años, cinco meses y veinte días. Según otra versión, ejerció el califato durante tres años y once meses. Su biografía será relatada al hablar de su fallecimiento.

