En este año, Sharīf Abū Aḥmad Ḥasan b. Mūsā al-Mūsawī fue nombrado naqīb al-ashrāf (jefe de los nobles de los Talibíes), presidente del mazālim dīwān (tribunal de agravios) y comandante de la peregrinación. Se redactó un decreto al respecto. También nombró a sus hijos Murtadā Abū'l-Qāsim y Riḍā Abū Ḥusayn como delegados para la naqībía, y les otorgó la khilʿa (túnica de honor).
En este año, los ladrones se convirtieron en una gran calamidad en Bagdad. La gente se organizó en unidades bajo el mando de un comandante en cada barrio y comenzó a luchar contra ellos. Se saquearon riquezas, se realizaron redadas en casas una tras otra. Grandes casas fueron incendiadas, y durante el día se produjo un incendio en el río Dujāj, causando la destrucción de una gran cantidad de bienes de la gente. Allah sabe mejor.

