Abū Nuʿaym ha dicho, en resumen: En verdad, Allah el Altísimo destruyó al pueblo del profeta Hūd con un viento estéril. Ese viento era un viento de ira. Allah el Altísimo ayudó a Muḥammad (la paz y las bendiciones sean con él) en la batalla del Foso con el viento de sabā (el viento del este). Así como Allah el Altísimo ha dicho en una aleya (āya):
"¡Oh, vosotros que habéis creído! Recordad el favor de Allah sobre vosotros cuando vinieron a vosotros ejércitos y Nosotros enviamos contra ellos un viento y ejércitos que no visteis. Y Allah ve lo que hacéis." (al-Aḥzāb 33:9)
Abū Nuʿaym ha transmitido de Ibn ʿAbbās lo siguiente:
"El día de la batalla del Foso, el viento del sur dijo al viento del noreste: Ven, vayamos a ayudar al Mensajero de Allah, Muḥammad (la paz y las bendiciones sean con él)."
El viento del noreste respondió al viento del sur: "En verdad, la tierra pedregosa de Medina no puede verse de noche."
Entonces, Allah el Altísimo envió el viento de sabā al lugar donde los musulmanes combatían. Esto también se indica en la siguiente aleya (āya): "Enviamos contra ellos un viento y ejércitos que no visteis."
También da testimonio de esto el hadiz mencionado en páginas anteriores: "Fui ayudado por el viento de sabā, mientras que el pueblo de ʿĀd fue destruido por el viento de dabūr (el viento del oeste)."

