Uno de los grandes sabios que ha producido el mundo islámico, ʿImād al-Dīn Abū al-Fidāʾ Ismāʿīl b. ʿUmar b. Kathīr, es conocido como muhaddith (erudito del hadiz), mufassir (exégeta coránico) e historiador de su época.
El verdadero tema de la historia no es simplemente un conjunto de acontecimientos pasados; en realidad, es el ser humano mismo. Su objetivo es formar a este ser humano conforme a la riḍā (la complacencia con el decreto divino) de Allah. Por ello, vemos los primeros indicios de la historia en el propio Corán. En efecto, el Corán abarca no solo el aspecto espiritual de la vida humana, sino también los trazos fundamentales de toda la existencia social, los cuales están estrechamente relacionados con la historia. Así, el Corán ordena reflexionar sobre la creación, que marca el inicio de la historia. Se explica que la historia es una fuente de ʿibra (lección), y que para observar esto es necesario viajar y recorrer la tierra (al-ʿAnkabūt 29:20; al-Rūm 30:42). En verdad, para comprender el presente y prepararse para el futuro, es necesario evaluar los datos de la historia y sacar lecciones de ella. Si la historia no sirve como medio de ʿibra para la sociedad, no es más que información seca.
Como es bien sabido, la vida, el carácter y las acciones del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), así como los movimientos y comportamientos de la sociedad islámica de su tiempo, constituyen un modelo ejemplar para los musulmanes en todos los aspectos. Por ello, es necesario aprender sobre esa época etapa por etapa y de manera adecuada. Es aquí donde Ibn Kathīr, nacido y fallecido en la región de Damasco en el siglo octavo de la hégira (701–774 H), cobra relevancia. Nuestro autor, que también incluye amplia información histórica en su tafsir (la exégesis coránica), demostró su profunda autoridad en este campo con su obra "al-Bidāya wa'l-Nihāya". Así, recurriendo a fuentes fiables, presenta tanto la época del Mensajero de Dios como los periodos posteriores como paneles de ʿibra ante nuestros ojos.
Es posible aprender todas las etapas de esa vida muhammadiana—que todo musulmán debe tomar como ejemplo y orientar su vida en consecuencia—a partir de esta obra que tiene en sus manos, escrita por Ibn Kathīr, quien fue también un gran muhaddith.
Aunque se adhiere al método de transmisión (riwāya), Ibn Kathīr no descuida los aspectos de análisis crítico (dirāya) y evaluación. Al producir una obra cronológica, evaluó cada año de la historia islámica en su propio tiempo y circunstancias y la presentó al lector. De este modo, puso de manifiesto las etapas de desarrollo y evolución por las que ha pasado esta vasta historia.
Formado en una época del mundo cultural islámico en la que también vivieron historiadores como al-Dhahabī, Ibn al-Wardī, al-Safadī e Ibn Shākir, Ibn Kathīr, aunque mantiene su carácter de transmisor, a veces expresa sus propias opiniones con frases como "Este es un hadiz extraño", "Esta es una transmisión débil" o "Esto es completamente una invención". En ocasiones, también manifiesta su propio juicio con expresiones como "Yo digo que...". Así, somete ciertos relatos al filtro de la evaluación crítica.
Como escribió su historia después de su tafsir, en ocasiones hace referencia a su tafsir diciendo: "Sobre este tema, hemos dicho lo siguiente en nuestra tafsir". Asimismo, inspirado por el Corán y la sunna, ofrece ciertas recomendaciones y consejos. Así, parece sumarse a quienes sostienen que la historia debe servir para exponer virtudes y vicios y, de este modo, contribuir a la mejora moral de las generaciones futuras.
Parece que, hasta ahora, no se ha realizado una investigación seria sobre las fuentes, el método y la labor historiográfica de Ibn Kathīr, quien es conocido en el mundo islámico y especialmente en nuestro país por su tafsir.
Ahora, tras el tafsir de Ibn Kathīr—uno de los más célebres del mundo islámico y muy apreciado en nuestro país—se presenta a los estimados lectores la traducción de su famosa obra "al-Bidāya wa'l-Nihāya" bajo el título de "La Gran Historia del Islam". Es seguro que esta valiosa obra de este gran sabio, cuya faceta de historiador no es bien conocida en nuestro país, aportará importantes contribuciones a nuestra historia científica y cultural.
Prof. Dr. Ziya Kazıcı

