Historia del Islam · julio 1, 2026

Ibrāhīm b. Yazīd al-Nakhaʿī

Solía decir: Cuando asistíamos a una ceremonia fúnebre o escuchábamos que alguien había muerto, este ḥāl (el estado espiritual) se hacía evidente entre nosotros durante días. Porque sabíamos que el difunto había …

Solía decir: Cuando asistíamos a una ceremonia fúnebre o escuchábamos que alguien había muerto, este ḥāl (el estado espiritual) se hacía evidente entre nosotros durante días. Porque sabíamos que el difunto había enfrentado una situación que conduciría a ser enviado al Paraíso o al Infierno, pero vosotros habláis de asuntos mundanos en vuestros funerales.

Ibrāhīm b. Yazīd también dijo: "La opinión de una persona no se confirma ni es recta sin ver, y el ver sólo se logra mediante la visión interior."

Si ves que una persona no da importancia al takbīr de apertura (iftitāḥ takbīr) en la oración, pierde la esperanza en su salvación.

Cuando veo algo censurable, lo repruebo porque temo verme afligido por ello yo mismo."

Cuando Ibrāhīm estaba a punto de morir, lloró. Cuando le preguntaron: "¿Por qué lloras?" respondió: "Estoy esperando al Ángel de la Muerte; no sé si me anunciará la buena nueva del Paraíso o del Fuego del Infierno."