Fue esclavo de Muḥammad b. Ṭuġāç al-Ihshidī.
Tras la muerte de Muḥammad b. Ṭuġāç, como su hijo era aún muy pequeño, Ihshid Kāfūr asumió en su lugar el gobierno de Egipto y Damasco, administrando estos territorios en nombre de Sayf al-Dawla y de los gobernantes que le sucedieron.
Sobre la tumba de Muḥammad b. Ṭuġāç al-Ihshidī estaba inscrita la siguiente frase:
"Contempla el curso de estos días, observa lo que han hecho. Han aniquilado a muchos que vivían. Él mismo también desapareció. En los días de su reinado, el mundo reía. Cuando desaparecieron, todo fue llanto y lamento."

