Según lo transmitido por Rabīʿ y muchos de sus principales compañeros, cuando el Imam Shafi'i encontraba aleyas (āya) en el Noble Corán que describen los atributos de Allah, o hadices sobre este tema, las aceptaba según el método de las primeras generaciones (salaf), sin preguntar cómo (bilā kayf), sin antropomorfismo (tashbīh) y sin descripción (taʿrīf), absteniéndose de cualquier interpretación.
Ibn Khuzayma dijo: Muzanī me recitó el siguiente poema y dijo: El Imam Shafi'i nos recitó este poema, refiriéndose a sí mismo:
«¡Oh Allah! Aunque yo no lo desee, lo que Tú quieres sucede.
Lo que yo deseo no ocurre a menos que Tú lo quieras.
Has creado al siervo según Tu propio conocimiento.
El joven y el anciano se mueven dentro de los límites de Tu conocimiento.
Entre los siervos, algunos son desdichados (shaqī), otros son felices (saʿīd).
Algunos son feos, otros son hermosos.
A uno le has mostrado gracia, a otro se la has negado.
A uno le has ayudado, a otro le has dejado sin ayuda.»
Rabīʿ narró que el Imam Shafi'i dijo: «Después del Mensajero de Dios (la paz sea con él), la persona más virtuosa es Abu Bakr, luego ʿUmar, luego ʿUthmān y luego ʿAlī.» Rabīʿ también dijo que el Imam Shafi'i le recitó el siguiente poema:
«La gente se desvió, finalmente siguiendo sus propias opiniones en la religión e introduciendo innovaciones (bidʿa) que los profetas no habían traído.»

