Abū ʿAbdillāh Muḥammad ibn Qadūkudāt Jamāl al-Dīn al-Miṣrī. Fue delegado de su padre y enseñó en la madraza Shāmiyya. Escribía poesía. Uno de sus poemas es el siguiente:
“Puse mi boca contra su boca y la convertí en un velo.
Cuando lo hice conscientemente, vi gotas de vino goteando entre sus dientes delanteros.
Se volvió hacia mí y mintió diciendo: Tú eres un imām en fiqh (jurisprudencia islámica), pero incluso mi saliva es vino. Sin embargo, para ti el vino es harām (prohibido).”

