Muhammad b. Aḥmad b. Yaʿqūb b. Shayba b. Ṣalt al-Sadūsī. Fue un mawla (cliente) de la tribu Sadūs. Su kunyah (tecnónimo) era Abū Bakr. Escuchó y transmitió ḥadiz de su abuelo, ʿAbbās al-Durrī, y otros. Abū Bakr b. Mihdī también transmitió de él. Fue un rāwī (narrador) ṣīqa (confiable).
Según lo narrado por al-Ḥāṭib al-Baghdādī, el padre de Muhammad b. Aḥmad b. Yaʿqūb hizo que los astrólogos determinaran el signo zodiacal de su hijo al nacer y les pidió calcular cuánto viviría. Dijeron: “Vivirá tantos años.” Entonces su padre preparó un pozo y arrojó en él un dinar por cada día de la vida predicha de su hijo. Cuando el pozo se llenó, cavó otro y lo llenó de la misma manera. Luego preparó un tercer pozo y dejó allí tres dinares cada día por el número de días de la vida de su hijo. Sin embargo, ese dinero no le sirvió a su hijo; se empobreció y comenzó a mendigar a la gente. Venía a la reunión de ḥadiz vistiendo solo un ʿabāʾ (una capa tosca) sin envolverse un paṣṭamāl (faja), y la gente en la asamblea le daba caridad para proveerle sustento. La persona verdaderamente afortunada es aquella a quien el Altísimo Allah ha hecho afortunada.

