Su kunyah era Abū ʿAbdillāh al-Ḥayyāt. Fue un libertado del jefe Abū Fāḍil b. Absūn. Escuchó, recopiló y compuso ḥadices. Al acercarse a los ochenta años, en este año resbaló de una escalera y cayó al suelo, y falleció. Muhammad b. Nesim dijo: Mawladdīn, es decir, Ibn Allām al-Ḥakīm b. Absūn, me recitó el siguiente poema:
“El lector triste es más digno de taqwa (conciencia de Dios) que una monja con velo en su iglesia.
Quien contempla el cosmos y los cielos.
Es el más merecedor entre la gente en la adoración al Rahmān (el Misericordioso).
Recorrer a pie la vasta tierra,
Es más apropiado que besar manos resbaladizas.
Estas personas temen a su Señor más que los ignorantes en rincones de tres, cuatro o cinco esquinas.”

