Allah, el Altísimo, dijo:
«En verdad, él fue un siervo agradecido.» (al-Isrāʾ 17:3)
Se ha dicho: Su comer, beber, vestir y todas sus acciones estaban bajo la supervisión de Allah y conformes a Su riḍā (la complacencia con el decreto divino).
El Imam Ahmad ibn Hanbal, transmitiendo de Anas ibn Malik, relató que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo:
«En verdad, Allah se complace cuando un siervo come un alimento y Le agradece por ello, o bebe una bebida y Le agradece por ello.»
En verdad, quien es agradecido es aquel que, realizando actos de obediencia con su qalb (el corazón), lengua y acciones, se ocupa en actividades virtuosas. Como dijo el poeta, la gratitud sólo se realiza así.
«Tres cosas expresan Tus bendiciones para mí;
Mi mano, mi lengua y mi qalb (el corazón) oculto.»

