Su kunyah es Abū Mikdām. También se dice que era Abū al-Naṣr. Fue un tābiʿī (miembro de la generación posterior a los Compañeros) de alto rango. Su fama era grande. Era una persona confiable, virtuosa y justa, y se contaba entre los transmisores fidedignos. Fue el visir leal de los califas omeyas.
Cuando se le hacía una pregunta a Makḥūl, él decía: «Pregunten a nuestro shaykh y maestro Rajāʾ b. Ḥaywa». Algunos de los imames lo elogiaron y afirmaron que era fidedigno en la transmisión. Rajāʾ tenía bellas palabras y narraciones. Que Allah tenga misericordia de él.

