Era hijo del Shaykh ʿAbd al-Qādir. Su padre era un hombre piadoso. Pero él mismo fue acusado de dedicarse a la filosofía y al ʿilm al-nujūm (la ciencia de la astrología). Se vieron libros sobre este tema junto a él. Gobernó en muchas provincias. Se dice de él y de otros semejantes: «Sus antepasados eran muy buenos, ¡pero qué malos hijos dejaron esos antepasados!»
Un día su padre lo vio vestido con una prenda hecha de tela de Bunāra y dijo: «Escuchamos a al-Bujārī y Muslim. Escuchamos sus ḥadīth. ¿Dónde está el Imam al-Bujārī y dónde está este kâfir? Esta es una situación muy extraña.»
Rukn al-Salām era amigo de Abū’l-Qāsim, hijo de Abū’l-Faraj b. Jawzī. Abū’l-Qāsim también era un fāsiq (transgresor). Los dos se reunían para beber vino y disfrutar de la compañía de muchachos sin barba. Que Allah los maldiga a ambos.

