Su verdadero nombre era ʿAlī b. Aḥmad b. Manṣūr b. Naṣr b. Bassām al-Bassāmī. Fue un gran poeta en la sátira (hijāʾ). Prácticamente no quedó nadie a quien no hubiera satirizado; de hecho, incluso satirizó a su propio padre y a su madre, Ummāma bint Ḥamdūn al-Nadīm.
Ibn Jalliqān transmitió muchos de sus poemas. Uno de sus poemas trata sobre la orden del califa al-Mutawakkil de destruir la tumba de al-Ḥusayn y sembrar cultivos en su lugar, para borrar toda huella de la tumba. Abū Ḥasan fue un defensor ferviente de ʿAlī (que Allah esté complacido con él) y de su hijo. Cuando ocurrió el suceso de la destrucción de la tumba de al-Ḥusayn en el año 236 de la hégira, recitó el siguiente poema:
"Por Allah, los omeyas mataron injustamente al nieto de la hija de su Profeta.
Pero aquellos descendientes del padre de al-Ḥusayn hicieron lo mismo. He aquí que la tumba de Ḥusayn ha sido destruida.
Los abasíes lamentaron no haber podido unirse a los omeyas en la muerte de al-Ḥusayn, y aun después de que su cuerpo se descompusiera, no lo dejaron en paz."

