Abū Nuʿaym dijo: Si se pregunta: Allah, el Altísimo, hizo salir de la roca una camella para el profeta Ṣāliḥ y creó esto como un milagro para él. Lo hizo una prueba contra su pueblo. Ordenó que se diera agua a la camella un día, y que su pueblo recibiera agua en días determinados. ¿Qué se puede decir sobre esto?
En respuesta, decimos: Allah, el Altísimo, también concedió a Muḥammad (la paz y las bendiciones sean con él) un milagro como este, e incluso uno aún más impactante. Pues la camella del profeta Ṣāliḥ no habló con él, ni atestiguó su profecía. Sin embargo, una camella atestiguó la profecía de Muḥammad (la paz y las bendiciones sean con él) y se quejó de los daños que sufría por parte de su dueño. Dijo que la dejaban sin comer y que querían sacrificarla. Además, una gacela vino y reconoció la misión profética del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) y dio testimonio. Asimismo, un lagarto también dio testimonio de su misión profética. Como se sabe por un hadiz, incluso antes de ser encargado con la misión profética, una piedra le saludó. Árboles, piedras y llanuras le saludaban antes de la biʿtha (el encargo de la profecía).

