Fue un Compañero (ṣaḥāba) de gran dignidad. Era de Medina. Cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) falleció, él tenía quince años. Fue uno de aquellos a quienes al-Ḥajjāj les puso un sello en el cuello. Al-Ḥajjāj también selló las manos de Anas b. Mālik y Jābir b. ʿAbd Allāh, para humillarlos y para que la gente no prestara atención a sus opiniones.
Al-Wāqidī dijo: «Sahl b. Saʿd falleció en el año noventa y uno de la Hégira, a la edad de 100 años. Fue el último de los Compañeros (ṣaḥāba) en fallecer en Medina.»
Según la declaración de Muḥammad b. Saʿd, no hay desacuerdo sobre este asunto.
Al-Bujārī y otros dijeron: «Sahl b. Saʿd falleció en el año ochenta y siete de la Hégira.» Allah sabe mejor.

