El imán Aḥmad b. Ḥanbal, por la transmisión de Yaʿqūb, narró que Salmān al-Fārisī dijo:
«Le dije al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él):
– ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cómo saldaré esta deuda que tengo sobre mí, y de dónde la pagaré?
Ante mi pregunta, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) tomó una pieza de oro, la giró sobre su lengua y luego dijo:
– Toma esto y paga tu deuda.
Así que la tomé y pagué mi deuda. Mi deuda era de unas cuarenta uqiyyah.»

