Su nombre verdadero es "Iahyā b. Muḥammad b. Muḥammad b. Muḥammad b. Muḥammad b. ʿAlī al-ʿAlawī al-Ḥusaynī." Tras su padre, ejerció como naqīb (jefe) de los Ṭālibīs en Basora. Era una persona erudita, virtuosa y sabia, versada en muchas ciencias, especialmente en al-Ansāb (genealogías) y la historia árabe, así como en poesía. Había memorizado muchos poemas. Era un asistente habitual en la asamblea del califa Nāṣir. Uno de sus bellos poemas es el siguiente:
“El oído que no se molesta con la reprensión, bendito seas. El corazón herido que no se cansa ni encuentra consuelo, bendito seas. Parece como si estuviera a punto de ser sacrificado al amor.
Porque mi corazón no tiene otra ocupación que el amor.
Amo la separación, cuya esencia es la coquetería.
Si no hubiera separación, no existiría el sabor de la unión.
Pero si la razón de la separación es el hastío,
Entonces lo más fácil a lo que el amado recurrirá es matar.”

