Ḥāfiẓ al-Bayhaqī transmite de Muʿāwiya b. Ḥarmal, quien dijo:
"Se vio un fuego en el terreno pedregoso negro de Medina. Ante esto, ʿUmar (que Allah esté complacido con él) fue a Tamīm al-Dārī y le dijo:
- Ven, vayamos hacia ese fuego. A esto, él respondió:
- Oh Comandante de los Creyentes, ¿quién soy yo, qué soy yo para que deba ir allí?
ʿUmar insistió, y finalmente Tamīm al-Dārī, sin otra opción, se levantó y fue con él hacia el fuego. Yo también los seguí hasta allí. Se acercaron al fuego. Tamīm al-Dārī empujó el fuego con sus manos, empujó y empujó, hasta que lo llevó hasta la garganta. Él mismo entró allí tras el fuego. En ese momento, ʿUmar decía:
- El que ve no es como el que no ve (Repitió esta frase tres veces)."

