Clásicos del sufismo · julio 3, 2026

Prólogo de Abdullah Isa Efendi

Alabado sea el Señor de los mundos. Que las más excelentes bendiciones y la paz más perfecta sean sobre nuestro Maestro Muḥammad Muṣṭafā (la paz y las bendiciones sean con él), su familia y los Compañeros (ṣaḥāba). El …

Alabado sea el Señor de los mundos. Que las más excelentes bendiciones y la paz más perfecta sean sobre nuestro Maestro Muḥammad Muṣṭafā (la paz y las bendiciones sean con él), su familia y los Compañeros (ṣaḥāba).

El sufismo (taṣawwuf) es el único agente de la noble conducta (akhlāq). Es quien llama a adoptar esa noble conducta, a adornarse con todas las virtudes, a desechar todos los males, a purificar el interior de los vicios espirituales y a engalanarse con toda clase de virtudes. Así pues, el sufismo (taṣawwuf) consiste en la purificación del nafs (el ego / alma inferior) y el refinamiento del carácter. En un noble hadiz, nuestro Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: "Sólo he sido enviado para perfeccionar la noble conducta." El sufismo (taṣawwuf) no es sino noble conducta y gusto sano. Cuando contemplamos en profundidad el estado y el comportamiento del sufismo (taṣawwuf), vemos que es un bello camino y comportamiento basado en el Libro y la sunna. El Imām Junayd (que Allah tenga misericordia de él) dijo: "Nuestra escuela está vinculada al Libro y la sunna." También dijo: "Todos los caminos están cerrados para la gente, salvo para quienes siguen la huella de nuestro Profeta." Y añadió: "Quien no preserva el Corán ni escribe el hadiz, no debe ser seguido. Porque nuestro conocimiento está ligado al Libro y la sunna. En otras palabras, nuestro conocimiento está confirmado por los hadices del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él)."

En esta hermosa ocasión, extiendo mi agradecimiento al shaykh, sabio y virtuoso Shaykh Hasan Aynī, quien tradujo el libro de mi padre, mi maestro, mi shaykh y mi guía, ʿAbd al-Qādir ʿĪsā. Este libro es una obra exquisita tomada de la sunna y de las palabras de nuestros grandes imames.

El siervo necesitado de Allah, ʿAbdullāh b. ʿAbd al-Qādir ʿĪsā