La prisa es un ḥāl (estado espiritual) en el qalb (el corazón) que impulsa a llevar una acción a su término rápidamente, al primer impulso, sin detenerse ni familiarizarse con el asunto. Su opuesto es la deliberación (taʾannī), que es un ḥāl en el qalb que lleva a actuar con precaución, a investigar los asuntos y a proceder con calma en el cumplimiento de lo requerido. (Minhāj, 36)
incapacidad / gente de la incapacidad (ʿajz / ahl al-ʿajz) El incapaz ni soporta con paciencia ni cae en la ansiedad. El poderoso, en cambio, es paciente en la amplitud y, ante la calamidad, permanece paciente sin caer en la ansiedad, protegiendo sus miembros (acciones) de los excesos. Es paciente porque ha acostumbrado a su nafs (el ego / alma inferior) al hambre. (Bad, 39)
La gente de la incapacidad (ahl al-ʿajz, los incapaces) se divide en tres clases. La primera son aquellos incapaces de conocerle sin ver o sin querer ver; la segunda, quienes son incapaces de conocerle incluso después de investigar y observar; la tercera, quienes son incapaces de comprender su propia comprensión. Estos son los que han surgido como pura luz, que no puede ser conceptualizada. En esa luz no hay confusión, ni hay nada que pueda ocupar su lugar. (Rawḍa, 439)
