Son los maqām (estaciones espirituales) desconocidos de los abriyāʾ (los puros). El mandato divino no se manifiesta ante ellos. Saben que Allah les ha otorgado ināya (el favor divino) por medio de ese mandato. Por una sutil ḥikma (sabiduría), sus ḥāl (estados espirituales) ocultan sus maqām. No aparecen en lugares de disputa. En este maqām, cuando se objeta la ulūhiyya (divinidad) de su Señor, Allah Altísimo, este grupo es serio respecto a su Señor, y esa seriedad les impide revelar este maqām que su Señor ha ocultado. Para que no se diga que pertenecen a los ahl Allāh (ehlullah, amigos de Dios), cuando están entre la gente (al-nās), actúan como lo hace la gente y aparentan indiferencia al no cumplir los actos externos de adoración según la costumbre sharia (costumbre sharʿī). Pues, de algunos awliyāʾ (amigos de Dios), no se manifiestan hechos extraordinarios ni ningún acto que los distinga del pueblo, como intervenir en asuntos contrarios a los mandatos y prohibiciones. Si tal intervención ocurriera, habrían realizado un acto que los distingue del pueblo. Esto sería una prueba de su separación de la gente (el Malāmati no hace nada que lo distinga del pueblo). Este es el ḥāl de ghayra (celos protectores) ʿalā al-Ḥaqq (por la causa del Real).
ḥālat-i barzakhiyya (el estado intermedio)
En cuanto al ḥāl de ghayra min al-Ḥaqq (celos protectores desde el Real), es la protección de Allah sobre Sus awliyāʾ (amigos) ocultándolos de Sus otros siervos. Él desea que permanezcan ocultos. Según el juicio del maqām, les concede éxito en la maʿrifa (gnosis). Se caracterizan por los atributos de su Señor y permanecen tras el velo de los hábitos comunes. Son siervos necesitados de Allah, como marionetas en Su mano. Para Él, ellos son como Él es para ellos. No presencian nada salvo a Él, y Él no mira a nadie salvo a ellos. Quien desee conocerlos debe recorrer el camino de la ghayra ʿalā al-Ḥaqq. Él organiza su sulūk (camino espiritual). En cuanto a las palabras de algunos sobre la mención del ḥāl de ghayra ʿalā al-Ḥaqq en boca de los negligentes, no toda lengua que menciona es negligente. Más bien, aunque la intención en el nafs (ego / alma inferior) del poseedor de esa lengua no esté relacionada con ese dhikr (recuerdo), hay beneficios justos que el que recuerda alcanzará. (Futūḥāt, II, 490)
