Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

ān-i dāʾim (Momento Continuo)

El ān-i dāʾim (momento continuo) es la expansión del grado de la Presencia Divina (Ilāhī Ḥaḍrat) que abarca tanto la preeternidad (azal) como la posteternidad (abad). Ambos (la preeternidad y la posteternidad) están …

El ān-i dāʾim (momento continuo) es la expansión del grado de la Presencia Divina (Ilāhī Ḥaḍrat) que abarca tanto la preeternidad (azal) como la posteternidad (abad). Ambos (la preeternidad y la posteternidad) están presentes en el momento actual para que lo que existe en la preeternidad se manifieste en los segmentos temporales de la posteternidad. Al abarcar todas las partes de la preeternidad y la posteternidad, la preeternidad, la posteternidad y el momento presente se unifican. Por ello, se le denomina el aspecto interior del tiempo (bāṭin del tiempo) o el origen del tiempo. Esto se debe a que los accidentes (aʿrāḍ), que son partes del tiempo, las huellas sobre él y los cambios en sus juicios y formas, son transformaciones que se manifiestan sobre él. En realidad, este (el momento continuo) existe siempre en su propio estado, es constante y no cambia. (A esta Presencia se le puede atribuir una relación [nisba] de indiyyat [cercanía a Dios].) Así lo expresó el Noble Profeta (la paz y las bendiciones sean con él): 'Junto a tu Señor no hay ni mañana ni tarde.' (Kāshānī, 32; Jāmiʿ, 28, 76)