Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

azamet (Glosario de Sufismo)

Azamet (majestad), la majestad que los intelectos visten como un manto, es un velo que les impide percibir al Real (al-Ḥaqq) en el momento de la manifestación (tajallī). Según la verificación (taḥqīq), azamet no es un …

Azamet (majestad), la majestad que los intelectos visten como un manto, es un velo que les impide percibir al Real (al-Ḥaqq) en el momento de la manifestación (tajallī). Según la verificación (taḥqīq), azamet no es un atributo del Real (al-Ḥaqq). Más bien, es un atributo de los corazones (qalb) que conocen a Allah. Azamet es un atributo que reposa sobre el corazón como un manto sobre quien lo lleva. Esta azamet vela los intelectos para que no se jacten en la servidumbre ante Allah. Azamet lega a esos intelectos una sensación de humillación en Su presencia. Que uno se dirija al mundo con este atributo, pero no se dirija al atributo mismo, es una de las pruebas de que el Magnífico (al-ʿAẓīm) está caracterizado por la majestad (azamet). (Futūḥāt, II, 101)

fazāzil 2)15) Existen diversas opiniones sobre los estados (aḥwāl) de Azāzīl: Según una de ellas, él era un convocador en los cielos y en la tierra—un convocador que mostraba a los ángeles las buenas acciones en los cielos, y mostraba las malas acciones a los humanos en la tierra. Porque las cosas se conocen por sus opuestos. Las telas finas se tejen detrás de una tosca tela negra. El ángel muestra las buenas acciones y dice al bueno: Si haces esto, recibirás tu recompensa. Iblis muestra las malas acciones y, simbólicamente, dice: Si haces esto, recibirás tu recompensa. Quien no conoce el mal, tampoco puede conocer el bien. (Tawāsīn, 207)

El nombre de Iblis fue derivado de Su (de Allah) nombre. Posteriormente, fue cambiado a Azāzīl. En la palabra Azāzīl, la letra ʿayn alude a la grandeza de su aspiración espiritual (himma); la primera zāʾ al continuo aumento de su aspiración; la alif a sus opiniones sobre la individualidad; la segunda zāʾ al ascetismo (zuhd) que mostró para la maqām (estación espiritual); la yāʾ a su refugio en el conocimiento antiguo; y la lām a su lucha respecto a la orden de postrarse—esto es una ishāra (alusión) ... (Tawāsīn, 208)

Se le llamó Azāzīl porque fue destituido (ʿuzila). Fue destituido por su amistad con Él (Allah). No pudo llegar desde su principio hasta su final, pues fue expulsado de su estación final. Su salida es un reflejo de la fidelidad en su determinación, que manifestó en el fuego del anhelo y la luz de su agudeza. La visión ardiente que mostró es el precio, y su carga es una luz intermitente que no es constante. Sus sharāḥim (modos de vida) son brahmánicos (heréticos), sus certezas son dudosas, y su ceguera es bathámica (del nafs o material). (Tawāsīn, 209)