así lo llamaron. (Heyâkil, 99)
cihetān: zīq y saʿa. Dos aspectos (direcciones); zīq (estrechez-restricción) y saʿa (amplitud-expansión), son dos consideraciones relativas a la Esencia (al-Dhāt). La primera se da al declarar Su trascendencia (tenzīh) respecto de todo lo que se comprende y concibe. Esta es la consideración de la unidad (waḥda) de ḥaqīqa (la realidad interior). Con ello, nada fuera de Él puede poseer existencia o ser concebido en términos de amplitud. Este estado es lo que algunos sufíes denominan zīq (estrechez), cuando afirman que nadie puede conocer a Allah salvo Allah mismo. En segundo lugar, en todos los grados, mediante todos los nombres y atributos necesarios, Él se manifiesta en un número infinito de lugares de manifestación. A esto se le llama saʿa (amplitud). Como en el siguiente poema:
No digas: "A Su morada sólo pertenece el oriente de la altiplanicie;"
En cada lugar floreciente de cada altiplanicie hay una morada;
Sobre cada agua hay una morada Suya;
Y sobre cada ruina, una huella Suya.
(Kāshānī, 42; Jāmiʿ, 80)
