Es uno de los nombres que son opuestos entre sí. Por esta razón, Iblis fue reprendido, como lo declaró Allah el Altísimo: «[Allah] dijo: ‘¡Oh Iblis! ¿Qué te impidió prosternarte ante aquello que creé con Mis dos manos? ¿Te llenaste de soberbia, o acaso ya eras de los encumbrados?’» (Ṣād 38:75). Esto se debe a que los niveles de los Nombres Divinos (asmāʾ, nombres relativos a Dios) son el lugar donde se reúnen los niveles de necesidad (wujūb) y posibilidad (imkān).
Uno de los sufíes dijo: Las dos manos (yadān) son los niveles de necesidad (wujūb) y posibilidad (imkān). Al-Ḥaqq (el Real) es una correspondencia aún más general que esta. En el ḥāl (el estado espiritual), también hay nombres activos que son opuestos entre sí: Jamīl (el Bello) y Jalīl (el Majestuoso), Laṭīf (el Sutil) y Qahhār (el Dominador), Ḍārr (el que causa daño) y Nāfiʿ (el que otorga beneficio). Igualmente, hay nombres pasivos opuestos (nombres afectados por las acciones de los nombres activos): Anīs (el compañero) y ghāʾib (el ausente), rājiʿ (el que posee esperanza) y khāʾif (el que posee temor), muntafiʿ (el que se beneficia) y mutaḍarrir (el que es perjudicado). (Kāshānī, 66; Jāmiʿ, 105)
