Domina su qalb (el corazón): Allah lo perdonará y le concederá tanta gracia como quiera. Se familiarizará con el sentimiento de esperanza (rajāʾ), permitiendo que el mundo de su rūḥ (el espíritu) quede bajo la influencia de la esperanza, y el sentimiento de shukr (la gratitud) crecerá en su corazón. Temerá ser castigado por no mostrar gratitud hacia Él. Durante el shukr, debe acostumbrarse a aumentar el rajāʾ, para que Allah incremente su familiaridad con (la esperanza o la gratitud) y su alegría (surūr) ante su buena opinión (ḥusn al-ẓann) de la misericordia de Allah. Así, Allah establece en su corazón el fundamento del khawf (el temor) y el rajāʾ. Estos dos sentimientos impulsan al siervo a evitar (malos sentimientos y actitudes), convirtiéndose así en dos acciones del corazón. Cuando la negligencia (ghafla) sobreviene a tal corazón, ishfāq (la ansiedad que surge al ver las consecuencias de esta negligencia) lleva al siervo al khawf, y el siervo llega a temer los pasos del Más Allá. (Bed, 35)
La obediencia (ṭāʿa) es el camino de la salvación, y el conocimiento (ʿilm) es el guía en este camino. La esencia (fundamento) de la obediencia es el warāʿ (escrupulosidad), la esencia del warāʿ es la taqwa (la conciencia de Dios), la esencia de la taqwa es el autoexamen (muḥāsaba al-nafs), y el fundamento del autoexamen es el khawf y el rajāʾ. El guía del autoexamen es el conocimiento. (Riʿāya, 12)
¿Cómo se alcanza el khawf y el rajāʾ? La respuesta es: tanto como la promesa de Allah (waʿd) respecto al Paraíso y las bendiciones, y su advertencia (waʿīd) respecto al Infierno y el castigo, así como ...
