Debajo de ello se encuentra la teofanía de los actos (tecelli-yi efʿāl, la teofanía de los actos). Sin embargo, las cosas que se manifiestan a partir de estas teofanías provienen de la Presencia Divina (Ilāhī Ḥaḍrat). Si una persona no es el lugar de manifestación de estas cosas que provienen de la Presencia Divina, su qalb (el corazón) está descuidado de Allah, y él mismo está alejado del ḥāl (el estado espiritual) de qurbiyyet (la cercanía) a Allah. (Futūḥāt, I, 137)
Cuando Allah se manifiesta (tecelli, teofanía) a uno de Sus siervos con uno de Sus Nombres, ese siervo se aniquila bajo la luz de ese Nombre (entra bajo el dominio y soberanía de ese Nombre). Cada vez que invoca al Real (al-Ḥaqq) con este Nombre, ese siervo te responde porque este Nombre actúa sobre él. El primer maqām (la estación espiritual) en la que se presencia la teofanía de los Nombres es cuando Allah se manifiesta a Su siervo con el Nombre al-Mawjūd (el Existente). Así, ese Nombre se convierte en el Nombre del siervo, y una teofanía aún más elevada que esta es cuando Él se manifiesta con el Nombre al-Wāḥid (el Único).
Una teofanía aún más elevada que esta es cuando Él se manifiesta con el Nombre Allah. En esta teofanía, el siervo...
