Gastar el excedente del propio tiempo, abandonar la acumulación de bienes por propia voluntad debido a la aversión a la avaricia. En el contexto de abwāb (puertas espirituales), es cortar la relación del nafs (el ego / alma inferior) con el amor por la riqueza. En muʿāmalāt (transacciones espirituales), es preferir la complacencia de Allah — incluso sobre la propia — a la complacencia de los demás. En el nivel de uṣūl (principios), su grado es consagrar los bienes y la vida al camino de Allah para no caer en la ansiedad en el camino de Allah. En el nivel de adwiya (remedios), su grado es orientar la aspiración únicamente hacia la Verdad (al-Ḥaqq), cortando la relación con los demás. En el nivel de aḥwāl (estados espirituales), su grado es unificar el pensamiento y la intención, y no prestar atención a nadie salvo a la Verdad. En el nivel de walāya (santidad), su grado es preferir al verdadero Dueño de todas las cosas eligiéndolo, y aniquilarse (fanāʾ) de todos los actos y atributos. En el nivel de ḥaqāʾiq (realidades interiores), su grado es separarse de ambos mundos y aniquilar incluso el baqāʾ (la subsistencia en Dios). En el nivel de nihāya (el fin), su grado es borrar la individualidad, perder toda superioridad y eliminar todas las formas. (Jāmiʿ, 285)
isbāt (afirmación) (véase: maḥw-isbāt/nafy-isbāt)
