Abū Yazīd (Bistāmī) dijo así: Yo, no soy yo, Yo soy el Yo. Porque yo soy Él, Él soy yo, Yo soy Él, Él.
Resplandeció la existencia de la Verdad (Ḥaqq).
¡Oh nafs (el ego / alma inferior) mío!
No niegues jamás a Él.
En mí encontrarás al Yo.
En mí, estoy en mí mismo.
No soy nada.
No hay nada salvo Su existencia que sea ihsan (la excelencia espiritual) y existencia.
Las huellas que ves ante tus ojos son las mías.
Salvo tu propia existencia,
nada le da placer a Él.
La realización de la imagen de otro que no sea yo,
