El significado de esto es que, respecto a Su wujūd (existencia), nada existía antes de Él. El conocimiento ha mostrado que es imposible que algo preceda al wujūd del Real (al-Ḥaqq), y así lo hemos sabido.
De nuevo, al igual que con otros atributos que existen en nosotros, hemos comprendido que la awwaliyya (primordialidad) es también una ḥaqīqa (realidad interior) presente en nosotros. También conocemos la negación (nafy). Porque algunas cosas, aunque existen, dejan de existir. Esto se nos aclara por el paso de estas cosas de un estado a otro, de un lugar a otro, de una mirada a otra.
Así hemos entendido la realidad tanto de la negación como de la awwaliyya. Luego aplicamos la negación a la awwaliyya y describimos al Real (al-Ḥaqq) por medio de ella (es decir, dijimos que el Real no tiene awwaliyya). La awwaliyya es un atributo negativo (salbī). Una cosa se conoce por su semejante y por su opuesto. (Tadbīrāt, 208)
La awwaliyya comprende todos los nombres divinos atribuidos a seres angélicos o espirituales. (Kāshānī, 31)
azal/azaliyya–abad/abadiyya Quien desee hablar del azal (pre-eternidad) necesita una lámpara de azal.
La azaliyya, en realidad, no es otra cosa que la abadiyya (eternidad). No hay diferencia entre ellas. La anterioridad es posterioridad, y la posterioridad es anterioridad. La manifestación (ẓāhir) y la ocultación (bāṭin) son igualmente así; son la misma cosa. (Lumaʿ, 58)
Azal significa qidam (pre-eternidad), porque este nombre puede darse a otros además del Creador (Allah) Altísimo. Por ejemplo, se dice: "Una cosa es más antigua (qadīm) que otra." Sin embargo, azal y azaliyya pertenecen únicamente a Allah, y a ningún otro se le puede dar el nombre de azal. Azal, Al
