Lleva a manifestar (izhar) su pobreza, mientras que la calamidad del castigo se convierte en el representante del derecho de su poseedor a tomar medidas y elegir. (Jāmiʿ, 54)
La calamidad (balāʾ) es de tres clases: la calamidad de la gente común es taʾdīb (disciplinar, educar); la calamidad de los selectos (khawāṣṣ) es tahdhīb (adornar, permitir alcanzar un estado espiritual); y la calamidad de los más selectos (akhāṣṣ) es taqrīb (acercar a Allah); con este propósito. (Jāmiʿ, 61)
(Véase también: ibtilāʾ; imtihān)
