Después de la composición, la sustancia compuesta (jawhar-i murakkab), y tras la disolución de la composición—es decir, después de su desintegración—se llama la sustancia simple (jawhar-i basīṭ) y la parte más pequeña que no admite división. Pues no es correcto mencionar la parte sin considerar el todo. El todo que queda después de la disolución es el cuerpo compuesto disuelto de manera conceptual.
Conociendo así la sustancia (jawhar), debes saber que el accidente (ʿaraḍ) consiste en el estado (ḥāl), atributo, condición y propiedades de la sustancia. Todo esto son los accidentes siempre cambiantes de la sustancia. Porque es imposible que un accidente persista durante dos momentos de tiempo. La razón es la siguiente: se llama accidente porque se transfiere de un lugar que acepta el accidente a otro. La sustancia, sin embargo, es el lugar del ferd (la unidad indivisible); no acepta la transferencia del accidente a sí misma. Por el contrario, el accidente pasa de ella temporalmente sin unirse a ella. Esto continúa sin cesar. (Marātib, 27)
Uno de los Marātib-i wujūd (niveles de existencia) es también el murakkabāt (entidades compuestas). Los seres compuestos se dividen en seis categorías: composiciones relativas al conocimiento, la visión, la audición, el cuerpo, el espíritu (rūḥ) y la luz (nūr). (Marātib, 28)
Uno de los Marātib-i wujūd es el falak-i atlas (la esfera celeste del Atlas). Gira bajo el Kursī y por encima de las otras esferas, cuyos niveles se mencionarán más adelante. (Marātib)
