Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

firāsa (Glosario de Sufismo)

Firāsa es un pensamiento (khāṭir) que asalta el qalb (el corazón) y expulsa todo lo que es contrario a él. Firāsa tiene dominio sobre el qalb. El término firāsa proviene de la raíz de la 'farīsa' del león (presa que el …

Firāsa es un pensamiento (khāṭir) que asalta el qalb (el corazón) y expulsa todo lo que es contrario a él. Firāsa tiene dominio sobre el qalb. El término firāsa proviene de la raíz de la 'farīsa' del león (presa que el león atrapa por la garganta y despedaza). Ante la firāsa, no existe la posibilidad (iḥtimāl) de que el nafs (el ego / alma inferior) o el intelecto caigan en la duda. Firāsa surge en proporción (nisba) a la fuerza del iman (la fe). En este ḥāl (estado espiritual), quien tiene el iman más fuerte es quien posee la firāsa más aguda. (Qushayrī, 114)

Firāsa es el desvelamiento (mukāshafa) de la certeza (yaqīn) y la clara bayān (exposición) del ghayb (lo oculto), y es una de las maqām (estaciones espirituales) del iman. (Qushayrī, 115)

La firāsa del murīd (el discípulo) es conjetura (ẓann); requiere verificación (taḥqīq) y certeza (yaqīn). Se dice que la firāsa de los ʿārif (gnósticos) es verificación y certeza; requiere ḥaqīqa (la realidad interior).

Firāsa es el pensamiento (khāṭir) inicial ante el cual nada puede interponerse. Si surge ante ella un oponente de su misma especie, eso no es firāsa, sino un khāṭir o ḥadīth al-nafs (diálogo interior). (Qushayrī, 116)

Firāsa deriva de iftirās. Es un atributo divino abrumador, cuyo juicio es temer a quienes lo poseen. La razón de la excepción es un temor natural. Esto se debe ya sea a la separación del nafs, que se ha familiarizado (ulfat) y cuya fuerza se ha manifestado, del cuerpo, o a una nisba (relación) relacionada con la censura del nafs acusado de transgresión, ya sea por medios naturales o por la vía de la gente de firāsa. Por ello, sólo se relaciona con dos excepciones. Porque lo que prevalece en el mundo es su ignorancia de sí mismos. La causa de esta ignorancia es que son seres basados en la composición. Si no fueran compuestos sino elementos simples, no estarían caracterizados por este atributo.

Sabe que cuando un siervo se caracteriza por la transgresión (exceder los límites), se infiere por estas señales sobre él. Estas señales pertenecen a la naturaleza y al temperamento. Esta es una firāsa basada en la ḥikma (sabiduría). De ella nace una firāsa espiritual (rūḥānī), nafsī (relativa al nafs) e imānī (relativa al iman). Además, es una firāsa divina. En el ojo del creyente, es un nūr (luz) divino. Por medio de ella, se desvela lo que ocurre en el transgresor o aquello en lo que se basa su estado. La firāsa del creyente, en cuanto a sus conexiones, es más amplia que la firāsa natural. El propósito de la firāsa es conocer el buen y mal akhlāq (carácter), y saber qué lleva a la prisa o al retraso en las cosas. (Futūḥāt, II, 232)

Firāsa es emitir un juicio sobre el ghayb (lo oculto) sin necesidad de un shāhid (testigo). Su primer matiz es una firāsa temporal que no surge del conocimiento, no indica nada más y apoya la conformidad. Su segundo matiz es una firāsa recogida del árbol del iman, que ilumina el camino del desvelamiento (kashf). El tercero es una firāsa que no es enturbiada por el pensamiento, la explicación o la indicación. (Rawḍa, 488)

En el lenguaje, firāsa significa verificación y contemplación. En la terminología de la gente de la realidad, es el desvelamiento (mukāshafa) de la certeza y la clara bayān del ghayb. Se dice que es un desvelamiento del ghayb por medio de un nūr (luz) con el que Allah hace que los qalb sean conscientes. El Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) aludió a esto: "El creyente ve con el nūr de Allah." En otra narración: "Guardaos de la firāsa del creyente, pues él ve con el nūr de Allah."

Se dice que firāsa es un pensamiento (khāṭir) que asalta el qalb y expulsa todo lo que es contrario a él, que tiene dominio sobre el qalb y que proviene de la raíz de la 'farīsa' del león (presa que el león atrapa por la garganta y despedaza). Se dice que firāsa son los reflejos de los nūr que iluminan los qalb y la consolidación de la maʿrifa (el conocimiento de Dios) que porta los secretos del ghayb. Firāsa surge en proporción a la fuerza del iman. En este estado, quien tiene el iman más fuerte es quien posee la firāsa más aguda. (Jāmiʿ, 241)

Mukāshafa significa examen. También significa contemplación. Significa ser hecho consciente de los secretos de los siervos. La realidad es que mukāshafa es firāsa. (Qawānīn, 94)

firāsa-i ḥikemiyye 273