Gurāb es un cuerpo universal (kullī jism). (Istilāḥ, 537)
El hecho de que carezca de percepción y luz es una alusión a su lejanía respecto a la estación de aḥadiyya (ahadiyyet, la estación de la unicidad divina) y al ámbito sagrado. Por ello, al cuerpo universal se le llama metafóricamente gurāb (cuervo). Pues también él (como el cuervo) está alejado, y su color es negro (el color de la oscuridad). (Kāshānī, 167; Jāmiʿ, 91)
