Consiste en abandonar los pecados dejándolos y alejarse de los pecados mayores. (Significa también resolver no volver jamás a esos pecados, restituir todas las injusticias cometidas, sean grandes o pequeñas, reponer los actos obligatorios previamente omitidos, disciplinar al nafs (el ego / alma inferior) en la obediencia y llorar en las horas previas al amanecer).
El tercer aspecto es que los creyentes (mu'min) se arrepienten de los pecados menores que surgen por error, descuido, ignorancia u olvido. (Jāmiʿ, 21)
La tawba (arrepentimiento) es volver de los actos censurables a los actos loables. La ināba, en cambio, es volver no de otra cosa, sino de Allah a Allah mismo... (Jāmiʿ, 54)
La primera de las condiciones previas de la tawba (los actos que deben preceder al arrepentimiento) es el despertar del qalb (el corazón) del sueño de la negligencia; que el siervo contemple el mal ḥāl (estado espiritual) en el que se encuentra; y que escuche con el oído del qalb aquello que la religión ha prohibido. Por ello, el Profeta (la paz sea con él) dijo: "En el qalb de cada creyente, Allah Altísimo ha puesto una amonestación."
La segunda condición previa es abandonar a los malos compañeros. Porque ellos impiden la tawba con palabras, hechos y otros medios. Incluso si una persona rompe y luego renueva su tawba una o varias veces, mientras no la abandone, se le cuenta entre los afortunados (saʿīd). Porque tal persona espera mostrar sabāt (perseverancia) en su tawba. Ciertamente, toda promesa tiene un [cumplimiento].
