Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

Estado de Barzakh (hālet-i barzahiyya)

En el estado de barzakh (hālet-i barzahiyya), la majestad (ʿaẓama) de los seres sagrados de Allah y de aquellos entre Sus siervos que son signos de Allah está presente de manera constante. Ellos son gente de majestad …

En el estado de barzakh (hālet-i barzahiyya), la majestad (ʿaẓama) de los seres sagrados de Allah y de aquellos entre Sus siervos que son signos de Allah está presente de manera constante. Ellos son gente de majestad (ʿaẓama). La majestad, entre esta clase, solo la posee un hombre de Mosul que era de la gente del hadiz (sabios del hadiz) en Mosul, a quien la majestad misma había alcanzado; nadie más la posee. Esta estación (maqām) le pertenece a él. En una ocasión se enfrentó a una situación difícil y no pudo encontrar a nadie que lo librara de ella. Cuando oyó de nuestra llegada, alguien que creía en él lo trajo ante nosotros. Esta persona era el jurista Najm al-Dīn Muḥammad Shāṭ al-Mawṣilī. Nos contó su problema y lo liberamos de esa aflicción. Se alegró por esto, su corazón (qalb) se tranquilizó y nos hicimos amigos de él. Él era de la gente de esta estación (maqām). No continué ayudándolo en su viaje de esa estación a una más elevada, mientras permanecía en su estado actual (ḥāl).

El viaje a través de las estaciones (maqāmāt) no es algo que se logre abandonando una estación (maqām). Más bien, se alcanza obteniendo una estación más elevada sin dejar la que ya se posee. Esto no es una transición de esta estación a aquella, sino una transición a esa estación junto con esta. En el sufismo (taṣawwuf), no se abandona una estación para alcanzar otra; es decir, cuando se alcanza una estación, se alcanza junto con la anterior. (Futūḥāt, II, 220)