Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

halk-ı cedid (Glosario de Sufismo)

Debido a que el aliento del Misericordioso (al-Raḥmān) llega a todos los existentes posibles (mumkin mawjūdāt) de manera ininterrumpida en cada instante, estos existentes continúan su ser sin cesar. Los existentes …

Debido a que el aliento del Misericordioso (al-Raḥmān) llega a todos los existentes posibles (mumkin mawjūdāt) de manera ininterrumpida en cada instante, estos existentes continúan su ser sin cesar. Los existentes posibles existen no por su propia esencia, sino únicamente gracias al Real (al-Ḥaqq). Esta existencia se realiza por el acto del Real de recrearlos a cada instante. (Kāshānī, 161; Jāmiʿ, 83)

khalwa / "uzla (retiro; también: jalwa; khalṭa; khalwat al-murīd; ḥayāt al-khalwa)

El murīd (el discípulo) debe poseer siete cualidades: ...rectitud de la voluntad... ...buscar causas para los actos de obediencia... ...conocer el estado de su nafs (el ego / alma inferior)... ...entablar amistad con quienes conocen a Allah... ...realizar tawba (el arrepentimiento) sincero... ...comer de alimentos lícitos que no sean reprobados por el conocimiento... ...adquirir un amigo piadoso al que pueda consultar.

khalwa / uzla 317 ..(El murīd) apoya estas siete cualidades con otras cuatro, que son el fundamento y los pilares de su edificio. La primera de ellas es el hambre, las otras son el insomnio, el silencio y la khalwa. Estas cuatro cualidades encarcelan al nafs y lo mantienen bajo control. Atar al nafs con estas cualidades debilita sus atributos y así embellece su trato. (Kut, I, 94)

Khalwa es vaciar el qalb (el corazón) de la creación y dirigir toda la himma (aspiración espiritual) y gayra (celo) a la orden del Creador. Khalwa fortalece la determinación del murīd en la constancia, pues mezclarse con la gente debilita la constancia del siervo, dispersa su himma y gayra y debilita su intención. Khalwa reduce los deseos nafsani (egoicos) del siervo por los placeres mundanos. El siervo en khalwa es testigo de estos mucho menos, pues los ojos son el espejo del qalb. Las aflicciones del qalb también entran por los ojos, y tanto la shahwa (lujuria) como los placeres residen en los ojos. (Kut, I, 97)

Khalwa es el atributo de la gente de la ṣafwa (pureza), mientras que uzla (retiro) es una señal de la gente de la unión (wuṣla). Para un murīd en el comienzo (bidāya) del camino, es necesario vivir apartado de sus semejantes; cuando alcanza la estación de la intimidad (uns) al final (nihāya), es necesario que esté en khalwa. Para quien prefiere uzla, la verdadera intención no debe ser estar a salvo del mal de los demás, sino creer que los demás están a salvo de su propio mal. La segunda de estas dos opciones es el resultado de verse a sí mismo como bajo y despreciable; la primera es el resultado de creer poseer una virtud que no se encuentra entre la gente. Quien se ve a sí mismo como bajo es humilde; quien cree ser superior a cualquier persona es arrogante. (Qushayrī, 54-55)

Los beneficios de la khalwa son abandonar las distracciones de la mente y lograr el dominio del oído y el ojo. Pues el oído y el ojo son canales hacia el qalb. El qalb es un estanque en el que desembocan las aguas sucias, impuras y turbias de los ríos de la sensación. El propósito de la disciplina espiritual (riyāḍa) es limpiar este estanque de esas aguas y del barro que generan, para que el propio estanque se manifieste y se vea agua pura en él. ¿Cómo se puede sacar agua del estanque cuando los ríos siguen fluyendo hacia él y contaminándolo? Así, mediante la riyāḍa, el estanque se renueva por la disminución del exceso en cada estado. (Iḥyāʾ, III, 94)

Khalwa es la llave de la proximidad (qurb). ¡Oh tú que guardas silencio en tu khalwa, ¿qué dices de guardar silencio en tu jalwa (presencia pública)?! ¡Oh hijito mío, primero khalwa, luego jalwa es necesario! ¡Primero aprende a callar, luego a hablar! ¡Primero dirígete al dominio, luego al dominado! (Fethī, 293)

Dhu’l-Nūn al-Miṣrī dijo: No he visto nada que fomente más la ikhlas (la sinceridad) que la khalwa. Quien ama la khalwa se ha aferrado firmemente a los principios de la ikhlas y ha alcanzado los pilares de la veracidad (ṣidq). Shiblī dijo a quien buscaba su consejo: Aférrate a la soledad, haz que la gente olvide tu nombre y mantén tu rostro vuelto hacia la pared de la qibla hasta que mueras. Yaḥyā Muʿādh dijo: La soledad es el ideal de los ṣiddīqūn (los veraces absolutos). (ʿAwārif, 125)

El dhikr (el recuerdo de Dios) se convierte en dhikr al-Dhāt (recuerdo de la Esencia divina). Este dhikr es contemplación (mushāhada)...