Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

khātam al-wilāya (Sello de la Santidad)

Todo el conocimiento y maʿrifa (el conocimiento de Dios) que le son propios se han realizado en mí. En este tawhid (la unicidad de Dios), la embriaguez del momento y la preeminencia del ḥāl (el estado espiritual) …

Todo el conocimiento y maʿrifa (el conocimiento de Dios) que le son propios se han realizado en mí. En este tawhid (la unicidad de Dios), la embriaguez del momento y la preeminencia del ḥāl (el estado espiritual) alcanzaron el punto final de waḥdat al-wujūd–waḥdat al-shuhūd (unidad del ser–unidad del testimonio).

Entonces informé a Hazrat Khwaja, es decir, al shaykh Bāqī Billāh, de ciertos obstáculos que había encontrado, mediante una carta. A la carta añadí también los siguientes versos (que en realidad constituyen un solo pareado) llenos del lenguaje de la embriaguez (sekr):

este camino es el camino de un pueblo ciego

nuestra comunidad es la comunidad de incrédulos y negadores

es el cabello y el rostro de rosa de esa hermosa peri

ya sea kufr (la incredulidad) o iman (la fe)

ambos conducen al mismo camino

Este estado continuó durante mucho tiempo, durante meses, incluso durante años. Luego, la infinita ināya (el favor divino) del Real (Dios) se manifestó desde la ventana del ghayb (lo oculto) hacia el campo de la manifestación. Sobre el rostro del buscado, la...